Letras
afrocolombianas:
Por: Jonh Jak Becerra
Palacios
Porque poco se habla
de literatura afrocolombiana? En los últimos años hemos visto el esfuerzo que
han hecho nuestros lideresas y líderes como etnoeducadores, dando una lucha porque se
visibilice la literatura afrocolombiana.
La literatura
afrocolombiana, es poco conocida en el país, pues el sistema la a invisibilizado hace mucho
tiempo, en Estados Unidos, como en España, y como en tantos otros países, el
racismo y sus consecuencias han jugado un papel en la invisibilización de los
aporte de áfrica a la humanidad, y la literatura no es ajena a ello. En Colombia
se viene trabajando en sacar del anonimato, a grandes hombres negros de la
literatura, hombres como;
Manuel Zapata Olivella
fue un médico, antropólogo y escritor
colombiano. Es considerado uno de los más importantes representantes de la
cultura afrocolombiana el primer autor que exaltó en sus obras la identidad
negra colombiana., por su parte fue el primer escritor de novela, pero además cargaba
entre sus líneas un aire místico sobre la madre África de la que siempre habló.
Este es un fragmento de ‘Changó, el gran putas’ una de sus obras más recordadas.
Arnoldo Palacios
Arnoldo Palacios, una de las mentes más
sabias y de las plumas más sensibles de la literatura colombiana que, aunque
pasó gran parte de su vida en Francia, sus poemas dieron cuenta muchas veces de
la realidad del departamento de Chocó ‘Las estrellas son negras’ Las estrellas son
negra, La Selva y la Lluvia, (sobre el 9 de abril en Bogotá), Entre Nos
Hermano, Navidad de un Niño Negro Panorama de la literatura Negra
Alfredo Vanin Romero
poeta,
etnólogo representa una de las generaciones de escritores Afrocolombianos del
último cuarto del siglo XX, se ha desempeñado como escritor, periodista,
investigador y profesor, disciplinas desde las cuales se ha preocupado por
ahondar en las raíces africanas de la Colombianidad El príncipe Tulicio. Cinco
relatos orales del litoral Pacífico.
Mary Grueso Romero
La poesía llegó a la
vida de Mary Grueso para ayudarla a atravesar un duelo. Su esposo y el padre de
sus dos hijos, había partido de manera repentina y esta maestra de primaria,
oriunda de Guapi, Cauca, acudió a las
palabras para exorcizar su dolor. “Al no tener otra salida, empecé a desahogar
en el papel mis sentimientos: la angustia, la zozobra, el miedo a un futuro incierto



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